Reocin

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ASON - AGUERO
B E S A Y A
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SAJA - NANSA
SANTANDER
TRASMIERA
VALLES PASIEGOS

La Historia General del Municipio de Reocín abarca un largo período de tiempo, que se extiende desde, prácticamente, el final de la última glaciación -la denominada Würm (85.000-10.000 antes del presente)- hasta la actualidad.

No obstante, se ha decidido hacer hincapié en aquellas fases históricas más representativas, teniendo en cuenta las evidencias arqueológicas o culturales (conservadas en el Museo de Arqueología y Prehistoria de Cantabria), y las documentales (albergadas en los fondos del Archivo Histórico Provincial de Santander).
En este sentido, la Prehistoria, la Edad Media, y momentos puntuales de los siglos XVIII, XIX y de principios del XX, son los temas que abordaremos, brevemente, a continuación.

Siguiendo un criterio puramente cronológico, nos centraremos en primer lugar en la Prehistoria del término municipal de Reocín.
En este apartado destaca la importancia de la primera Carta Arqueológica de Cantabria realizada por los prehistoriadores D. Emilio Muñoz Fernández y Dña. Carmen San Miguel Llamosas.
En dicha obra, sus autores elaboraron un compendio de un gran número de yacimientos prehistóricos de la región, en el que aparecen citados varios hallados en el Municipio que nos ocupa, tales como la cueva de la Peña Caranceja, un hallazgo efectuado detrás de dicha cavidad, la cueva del Giboso, la cueva de Escuvies, la cueva de Los Osos, la cueva del Hoyo de los Herreros, la cueva de La Clotilde, y la cueva de La Estación.
Las prospecciones y/o las excavaciones que se realizaron en estas cavidades produjeron como resultado la recuperación de escasos materiales arqueológicos tales como útiles líticos o restos óseos de animales.

La poca cantidad y la tosca realización de los primeros, nos induce a pensar en asentamientos u ocupaciones temporales por parte de grupos humanos cuya técnica lítica no había alcanzado aún el cenit de la complejidad funcional que se ha podido comprobar en otros yacimientos de la región; por su parte, la gran escasez de los segundos, y el pendiente estudio en laboratorios de las marcas de descarnizado -si es que las hubiera-, no nos permite confirmar si el aprovechamiento cárnico de los animales encontrados en el interior de las cuevas, responde a la actividad de depredadores, o es el resultado de la práctica cinegética de los grupos de cazadores-recolectores de entonces; de ser ésta última hipótesis la causa real, podemos admitir la breve temporalidad de las ocupaciones prehistóricas en los refugios kársticos de Reocín, debido a la casi nula representatividad de restos de fauna consumida.

Torruca de Quijas-ReocinNo obstante, las cuevas más importantes del territorio local son, sin duda alguna, la cueva de La Clotilde, también conocida como La Lora, y la cueva de La Estación, descubiertas a principios del siglo XX.
Estas cavidades conservan en su interior un tesoro cultural relevante: representaciones de arte rupestre paleolítico obtenidas mediante la técnica del grabado sobre soporte parietal blando (caliza en descomposición); debido a este singular contenido artístico, ambas cavidades fueron reconocidas, según la Ley de Patrimonio de 25 de junio de 1985, como Bienes de Interés Cultural, categoría que les confiere una garantía más específica de protección legal.
Sin embargo, y a pesar de ello, la mayoría de las figuraciones animalísticas representadas (sobre todos los uros y la cabeza de un felino), han sido objeto de actos vandálicos por parte de personas carentes de sensibilidad cultural hacia el patrimonio subterráneo, que han pasado sus dedos por encima hiriendo, de ese modo, la armónica visión de las figuras.
La fragilidad de las paredes sobre las que aparece el arte rupestre es motivo también de sucesivos desconchamientos calcíticos que van destruyendo, aleatoriamente, el soporte en el que aparecen los grabados.

La reconstrucción y el estudio de la Edad Media en el Valle de Reocín requiere la lectura atenta de documentos de diversa índole, muchos de ellos conservados en la abadía de Santillana o en los fondos del Archivo Histórico Provincial de Santander.

Las primeras referencias escritas (cuya naturaleza no vamos a analizar) sobre la existencia de núcleos de población en el actual Municipio de Reocín nombran Valles en el año 823, a Golbardo y a Caranceja en el 987, a Puente San Miguel en el 996, a Cerrazo y a San Esteban en 1045, a Barcenaciones en 1088, a Villapresente en 1097, a Helguera en el 1116, a Reocín en 1179, y a Quijas en 1236.

En cuanto a la reconstrucción de la historia del Municipio de Reocín durante los siglos XVIII, XIX y XX, hemos recurrido a los legajos conservados entre los fondos del Archivo Histórico Provincial de Santander.

De la documentación revisada se ha logrado extraer información de diversa índole para momentos muy puntuales de los siglos que nos ocupan.Mina a cielo abierto de Reocin

En una memoria de 1901 se dice que "El Ayuntamiento de Reocín (...) data de 2 siglos, lo forman los pueblos de Golbardo, Barcenaciones, Quijas, Valles, Elguera, Reocín, Pte San Miguel, Villapresente, Cerrazo, San Esteban, la Veguilla, Mercadal y Sierra Elsa (...) Y fueron agregadas al verificarse la supresión de los abadengos en principios de siglo los de Caranceja y La Busta.

Así queda constituido hasta el año 1864 que se segrega La Busta pasando a Alfoz de Lloredo y en 1891 lo hicieron Mercadal y Sierra Elsa, agregándose a Cartes. De modo que en la actualidad lo forman 12 entidades ".

PATRIMONIO MUNICIPAL

PALACIO Y TORRE DE BUSTAMANTE PATRIMONIO ARTISTICO

El Palacio y la Torre de los Bustamante, ubicados ambos edificios en el pueblo de Quijas (Reocín), fueron declarados bien de interés cultural en el año 1982. Las características primigenias de este conjunto arquitectónico permiten adscribir su construcción a los siglos de la Baja Edad Media (XIII-XV), y más posiblemente, al siglo XIV.

En relación con la defensa de este núcleo nobiliario existieron dos torres de vigilancia, una en Quijas y otra en Villapresente.

La finca de la Sociedad "Puente de San Miguel. Sociedad Anónima", situada en Puente San Miguel, fue declarada bien de interés cultural, con la categoría de Jardín Histórico en 1986.

Este jardín tuvo su origen en el interés hacia la botánica que manifestó siempre don Marcelino Sanz de Sautuola, más conocido por ser el descubridor de la Cueva de Altamira.
En su genealogía aparecen las familias Sánchez de Tagle, con residencia y propiedad en Puente San Miguel, donde plantó y estudió árboles autóctonos y foráneos.

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Más información de este municipio se puede obtener de :Cantabria Joven-Reocin

Tambien en la web que mantiene El Diario montañes Cantabria 102 Municipios- Reocin.

o bien en wikipedia Wikipedia - Reocin

Pero en realidad hay varias paginas en las que se puede ver todos los datos de enes municipio.

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